Causas de la endometriosis

Adelantando la mala noticia: la causa de la endometriosis es, hasta la fecha, desconocida. Hay muchas teorías que intentan explicar el porqué de esta condición, y lo más probable es que el origen sea multifactorial, es decir que varios de estos factores contribuyan al desarrollo de la enfermedad.

 

Teoría metastásica y menstruación retrógrada

menstruación retrógrada

Fue el primer intento de explicar el origen de la endometriosis, y considera que durante la menstruación parte del endometrio (la mucosa del útero)  descamado, en vez de expulsarse por la vagina, toma la dirección contraria y llega a la cavidad abdominal a través de las trompas de Falopio, lo que se denomina menstruación retrógrada. Pero este fenómeno ocurre en la mayoría de las mujeres, y solo en unas pocas estas células de endometrio se implantan en la cavidad abdominal, llevando así a endometriosis.

Hay algunas teorías que intentan explicar el porqué de esta diferencia:

  • El endometrio consta de dos estratos: uno superficial llamado funcional que se renueva cada mes, y uno profundo llamado basal, que debería permanecer en su lugar. En las mujeres con endometriosis se descama también parte del estrato basal del endometrio (y no solo el estrato funcional como sería lo normal), que es el que contiene las células a partir de los cuales el endometrio se regenerará después de la menstruación. Y así lo hace; pero ahora fuera del útero.
  • En las mujeres con endometriosis, las células inmunes que normalmente se encargarían de eliminar las células endometriales y la sangre que llegan a la cavidad abdominal mediante menstruación retrógrada, trabajan de forma menos efectiva que en mujeres sanas, pudiendo así producirse implantes de endometriosis.
  • En las mujeres con endometriosis, las células endometriales llegadas a la cavidad abdominal han sufrido unos cambios bioquímicos que los capacitan a adherirse a las superficies externas al útero, a atraer vasos sanguíneos hacia ellos para nutrirse y como consecuencia a establecerse como implantes de endometriosis. Las células endometriales de las mujeres sanas no tienen tendencia a establecerse en cuanto salgan de la cavidad uterina.

 

En raros casos las células de endometrio además pueden entrar en los vasos sanguíneos y así llegar a partes distantes del organismo, como por ejemplo los pulmones o la piel, explicando así, mediante la teoría metastática, como pueden surgir implantes de endometriosis en estas localizaciones poco típicas.

 

Concepto de la aromatasa; teoría de la lesión tisular y reparación

La aromatasa en una enzima (molécula que controla y acelera reacciones bioquímicas dentro del organismo) que se encarga de producir estrógenos, es decir, un tipo de hormonas femeninas. Las mujeres con endometriosis tienen mayores cantidades de aromatasa dentro de las células del endometrio que las mujeres sanas y además ésta es más activa, como consecuencia aumenta también la concentración de estrógenos en el endometrio. Los estrógenos pueden tener efectos muy variados, y entre otros pueden favorecer la capacidad de las células endometriales de implantarse en sitios ajenos al útero en forma de implantes de endometriosis. Además, los estrógenos a su vez inducen indirectamente la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas, que son las responsables de producir inflamación, dolor y contracción de la musculatura del útero, lo que puede ser una posible explicación de las contracciones uterinas más fuertes durante la regla (que a su vez pueden contribuir a aumentar el flujo retrógrado) y los dolores menstruales que sufren muchas mujeres con endometriosis. Estas contracciones, a su vez, dan lugar a pequeñas lesiones de los tejidos que conforman el útero. Así el endometrio basal (que, como ya hemos visto, normalmente debería permanecer en su lugar ya que a partir de él se regenerará el endometrio para el siguiente ciclo) también se descama parcialmente, pudiendo establecerse en sitios ajenos como implantes de endometriosis. Otras lesiones se producen a nivel del miometrio, es decir, la musculatura del útero, a través de estas "heridas" penetran células de endometrio, estableciéndose como adenomiosis.

(Para más información, he aquí un artículo científico que explica el fenómeno en profundidad: The pathophysiology of endometriosis and adenomyosis: tissue injury and repair. Enlace externo, en Inglés)

 

Teoría metaplásica

Considera que los implantes de endometriosis se originan a partir de restos de tejido rudimentario (embrional) fisiológicamente presente en el peritoneo (la membrana que envuelve los órganos del abdomen), que bajo ciertas circunstancias (desequilibrio hormonal) puede convertirse en endometrio. Esta teoría explicaría los raros casos de mujeres que han nacido sin útero y aún así desarrollan endometriosis, e incluso de hombres que han desarrollado lesiones parecidas a la endometriosis tras haber sido tratados con altas dosis de estrógenos como parte del tratamiento contra un cáncer de próstata. También podría explicar el hecho de que se haya encontrado endometriosis en niñas que aún no habían tenido su primera menstruación (véase Endometriosis en premenarcheal girls who do not have an associated obstructive anomaly, enlace externo, en inglés).

 

Factores genéticos

La endometriosis parece tener un componente hereditario, aunque hasta ahora no se ha conseguido identificar con certeza los genes implicados, y probablemente sean varios diferentes. Si un familiar de primer grado de una mujer sufre endometriosis, ésta tiene una probabilidad 2 a 9 veces mayor (dependiendo del grado de severidad de la enfermedad) de desarrollarla también, comparado con mujeres sin familiares afectadas. Además, en las mujeres con antecedentes familiares de endometriosis, la enfermedad suele aparecer a una edad mas temprana y presentar un grado de severidad superior.

En gemelas monocigóticas (que tienen genes similares), si una de las dos tiene endometriosis, su hermana la desarrollará también con una probabilidad del 75-88%.

La genética podría estar implicada en cualquier aspecto de las teorías anteriores, modificando por ejemplo la tendencia a la menstruación retrógrada, la función del sistema inmune, la actividad de la aromatasa o la tendencia a la metaplasia de tejido embrional del peritoneo.

 

Exposición a sustancias tóxicas y disruptores endocrinos

Hay indicios de que la exposición a ciertas sustancias tóxicas puede favorecer la endometriosis. Los presuntos sospechosos son una serie de sustancias conocidas como "disruptores endocrinos", que son capaces de alterar el equilibrio hormonal. Una primera pista sobre su posible relación con la endometriosis se dio en el llamado "desastre de Seveso" en 1976, donde por accidente se produjo la liberación de gran cantidad de unas sustancias tóxicas denominadas dioxinas en forma de una nube tóxica desde una planta química, contaminando a la población de la ciudad italiana de Seveso. Muchas de las mujeres, en las que después del accidente se detectaron mayores niveles de dioxinas en sangre, más tarde desarrollaron endometriosis. La relación entre la exposición a dioxinas y la aparición de endometriosis también se ha comprobado en experimentos con monos macacos (véase Endometriosis in Rhesus Monkeys (Macaca mulatta) Following Chronic Exposure to 2,3,7,8-Tetrachlorodibenzo-p-dioxin; enlace externo, en inglés). Aparte de las dioxinas hay muchísimos más disruptores endocrinos, incluyendo productos tan diversos y comunes como plastificantes (es decir, sustancias que se añaden a los plásticos para incrementar su flexibilidad), pesticidas, retardantes de llama, almizcle sintético utilizado como perfume, y un largo etc.

envases de plástico
(Imagen: tompagenet/CC by-sa)

Aunque muchas de estas sustancias han dejado de fabricarse después de conocerse su toxicidad, los niveles de muchos de ellos en el medio ambiente aún son considerables, y muchos otros siguen empleándose en productos de uso cotidiano. Un ejemplo sería el llamado bisfenol A, componente de diversos plásticos, entre ellos materiales ampliamente utilizados para envasar alimentos. El bisfenol A es un disruptor endocrino con efecto estrogénico. Según un estudio, las mujeres con endometriosis tienen mayores concentraciones de bisfenol A en sangre que mujeres sanas (véase Measurement of bisphenol A and bisphenol B levels in human blood sera from healthy and endometriotic women, enlace externo, en inglés).

Otro grupo de sustancias que podría estar relacionado con la endometriosis son los derivados de la benzofenona, utilizados como filtros solares en una gran variedad de productos cosméticos tales como protectores solares, cremas faciales o protectores labiales. En la lista de ingredientes se declaran como benzofenona-3 o oxibenzona. Son sustancias con propiedades estrogénicas, y al utilizar productos que los contienen una pequeña parte se absorbe a través de la piel, para luego ser excretado con la orina. Mayores niveles de estas sustancias en la orina han sido relacionados con una mayor probabilidad de padecer endometriosis (véase Urinary Concentrations of Benzophenone-type UV Filters in US Women and Their Association with Endometriosis, enlace externo, en inglés).

 

Si quieres profundizar en el tema de los disruptores endocrinos puedes encontrar más información en RISCTOX (enlace externo), y en la guía "Sustancias que alteran el sistema hormonal" (enlace externo, en PDF) editada por ecologistas en acción.

Escribir comentario

Comentarios: 0