La historia de mi endometriosis 2: de píldora en píldora

 

Tras los dos o tres ciclos casi indoloros, tomando las pastillas Diane35, los problemas y dolores, poco a poco, empezaron a volver. Y a hacerse cada vez más fuertes. La dosis de ibuprofeno con la que antes podía sobrevivir mi regla llevando una vida casi normal (exceptuando estos ataques de dolor repentinos y ocasionales que acababan en desmayos y vómitos) ya no me causaba apenas efecto ninguno. Aquella época, más o menos a los 16-17 años, no recuerdo exactamente, es cuando empecé a estar literalmente enferma durante mi menstruación aún tomando las pastillas anticonceptivas.

Consulté a otro ginecólogo, que de entrada llamó incompetente a su colega que me había recetado la Diane35. Que aquello era una pastilla muy fuerte, que no se puede recetar a adolescentes como si nada. Probablemente tenía razón - hace poco esta misma Diane35 se prohibió en Francia debido a que aumenta masivamente el riesgo de trombosis. Bueno, esto en aquella época todavía no se sabía, pero sí que ya en aquel entonces era una de las pastillas anticonceptivas con las dosis más altas de hormonas del mercado. Y también es cierto que la Diane35 es una de las pastillas anticonceptivas que más etinilestradiol, es decir estrógenos, contiene, y que los estrógenos promueven el crecimiento de la endometriosis. Mirando atrás, hoy en día creo que el tomar la Diane35 fue un factor que empeoró masivamente mi endometriosis.

Resumiendo, el ginecólogo me recetó otra pastilla anticonceptiva alternativa, la Harmonet. No le dio más importancia al hecho de que yo me quejaba de dolores menstruales, ya iban a desaparecer con la nueva pastilla. Lo cual no funcionó, de hecho la regla me seguía doliendo igual con o sin la Harmonet, por lo que dejé de tomarla por cuenta propia tras un par de meses. En aquel momento tampoco necesitaba su efecto anticonceptivo, así que, ¿para qué estar tomando hormonas, si total no me hacían ningún efecto?

Mi regla en aquella época ya se había vuelto un suplicio mensual. Para colmo, me duraba 6-8 días. Como media una semana cada mes, donde sin altas dosis de pastillas contra el dolor por la mañana apenas me podía levantar de la cama. Además otros síntomas: diarreas, calambres intestinales...

Aún así, yo lo intentaba ignorar. Si ya me habían dicho al menos 3 médicos que yo no tenía ningún problema, que la regla duele y punto. ¡Pues será que soy una quejica!

 

 

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Comentarios: 2
  • #1

    salma (sábado, 04 marzo 2017 00:55)

    trata con qlaira a mi me las receto mi ginecologo en el hospital militar, y me ha cambiado la vida

  • #2

    Lourdes (martes, 24 julio 2018 22:25)

    Hola! Despues de estos años..como sigues??